¿Y ahora?
¡Kaput!
Roto, perdí la guerra,
de paso toditas las batallas.
Chau divinidades, azares, juegos y moneditas
¡Kaput! ¡Kaput! ¡Kaput!
Por tres.
Por ene entendida como la estupidez humana elevada a la putésima potencia.
Ya pues, me rompí en pedazos,
¡crucificadle, crucificadle!
Mucho drama por las puras,
habría que decirle al Kantuta,
ese sabe cómo hacer una aparición,
ese sabe cómo desaparecer a lo ninja,
ese sí que sabe tío, elegante para largarse, ¿otra copita?
Oiga usted, pero para decirle algo a ese hay que mandarle oficio,
por triplicado y con copia a su secretaria.
Mejor recojo uno de tus pedazos y chaveteamos por ahí,
no mejor no,
ahora que me acuerdo no eres de vidrio, no cortas.
¡Salud!
¡Kaput!
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario